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Defectos de nacimiento

Enfermedad de Tay-Sachs y de Sandhoff

La enfermedad de Tay-Sachs y la enfermedad de Sandhoff son condiciones hereditarias que afectan el sistema nervioso central. Ambas enfermedades presentan los mismos síntomas pero son causadas por mutaciones (cambios) en diferentes genes. La forma severa de cada una de estas condiciones puede afectar al bebé y puede ser fatal.

¿Cuáles son los síntomas de las enfermedades de Tay-Sachs y de Sandhoff?

Los bebés con las formas clásicas (infantiles) de estas enfermedades parecen tener un aspecto saludable al nacer y desarrollarse normalmente durante los primeros meses de vida. Los síntomas aparecen normalmente a los 6 meses de vida aproximadamente, cuando el bebé, aparentemente sano, deja gradualmente de sonreír, de gatear o de darse vuelta; pierde su capacidad para asir o alcanzar cosas. Con el tiempo, el bebé continúa perdiendo gradualmente sus habilidades hasta quedar ciego, paralítico y sin conciencia de su entorno. Por lo general, los bebés con la enfermedad de Tay-Sachs mueren antes de los 5 años de edad; los bebés afectados con la enfermedad de Sandhoff, antes de los 3 años.1,2

¿Cuáles son las causas de estas enfermedades?

Los bebés afectados con las enfermedades de Tay-Sachs y de Sandhoff clásicas carecen de una enzima (proteína) llamada hexosaminidasa. Existen dos versiones de esta enzima: hex A y hex B. Los bebés con la enfermedad de Tay-Sachs no producen la enzima hex A; mientras que aquellos con la enfermedad de Sandhoff no producen la hex A o la hex B. Un número pequeño de bebés con la enfermedad de Tay-Sachs (variante AB) producen ambas versiones de la enzima pero les falta otra proteína necesaria para que éstas funcionen adecuadamente.

La hexosaminidasa es necesaria para descomponer algunas sustancias grasas (gangliósidos GM 2) en las células del cerebro. Sin esta enzima, estas sustancias se acumulan y destruyen gradualmente las células del cerebro, hasta que todo el sistema nervioso central deja de funcionar.

¿Hay otros tipos de la enfermedad de Tay-Sachs y la enfermedad de Sandhoff además del tipo clásico que afecta a los bebés?

Estas enfermedades también presentan otras formas de aparición tardía, conocidas como enfermedad de aparición juvenil y adulta, según las características de los síntomas y la edad a la que aparecen.

Mientras que los bebés con la enfermedad de Tay-Sachs clásica no producen la enzima hex A, las personas afectadas con las formas de aparición tardía producen cantidades muy pequeñas. Esto contribuye a explicar por qué los síntomas aparecen más tarde, en una etapa posterior de su vida, y son en general más leves que los de la forma clásica.

Los niños con la enfermedad de Tay-Sachs juvenil desarrollan síntomas similares a los de la forma clásica entre los dos y los 10 años de edad.3 Aunque la enfermedad sigue un curso más lento, la persona afectada generalmente fallece antes de los 15 años de edad.3

Los síntomas de la enfermedad de Tay-Sachs de aparición adulta (o enfermedad de Tay-Sachs crónica) son mucho más leves que los que caracterizan las formas clásicas y juvenil. Por lo general, los síntomas comienzan entre la adolescencia y los 35 años, pero pueden comenzar en la infancia.4 Por lo general, las personas afectadas no suelen perder la visión ni la audición. Algunas personas pueden perder ciertas habilidades mentales y tener problemas de memoria y comprensión. Los síntomas varían considerablemente en su severidad e incluyen, entre otros, tendencia a arrastrar las palabras al hablar, debilidad muscular, dolores musculares, temblores, andar inestable y, a veces, enfermedad mental. La expectativa de vida es variable y, en algunos casos, no se ve afectada.4,5 Las formas de aparición tardía de la enfermedad de Sandhoff son muy poco frecuentes y parecen compartir muchos de estos síntomas.

¿Hay algún tratamiento para estas enfermedades?

Actualmente, no hay tratamiento que impida que estas enfermedades sigan su curso. Sólo se puede hacer que los niños afectados lleven la vida más cómoda posible y ofrecerles todo tipo de apoyo que necesiten. Los investigadores están estudiando si los transplantes de células madre (a veces llamados transplantes de médula ósea) pueden ayudar a los bebés afectados con la enfermedad de Tay-Sachs o de Sandhoff clásica. Las células madre son células sanguíneas inmaduras que producen todos los demás tipos de células sanguíneas. Estas células se obtienen de la sangre del cordón umbilical o de la médula ósea de un donante. Lamentablemente, los transplantes de células madre aún no han logrado detener o revertir el daño cerebral causado por las enfermedades de Tay-Sachs o de Sandhoff y presentan un alto riesgo de muerte en los bebés afectados.6

Los médicos también están investigando la eficacia de tratamientos con medicamentos, incluido un medicamento llamado miglustat, aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE.UU.(FDA, por sus siglas en inglés). Estos tratamientos tienen como fin reducir la acumulación de sustancias grasas en las células cerebrales en personas afectadas con estas enfermedades.7,8

¿Quiénes corren el riesgo de padecer las enfermedades de Tay-Sachs y de Sandhoff?

La enfermedad de Tay-Sachs ocurre con mayor frecuencia entre los descendentes judíos de Europa Central y del Este (ashkenazi). Alrededor de 1 de cada 30 judíos estadounidenses es portador de la mutación en el gen que codifica la enzima hex A.9 Algunos individuos no judíos de origen canadiense francés (del valle del río San Lorenzo, en Quebec) y los miembros de la población cajún de Louisiana corren un riesgo similar.9 Los miembros de otros grupos étnicos de los EE.UU. tienen una probabilidad de 1 en 300 de ser portadores de una mutación en este gen.9

La enfermedad de Sandhoff puede ocurrir en cualquier grupo étnico, pero es poco común. Los individuos que no son de origen judío tienen más probabilidades de ser portadores de las mutaciones genéticas que causan la enfermedad de Sandhoff que los de origen judío (1 en 600 vs. 1 en 1,000).2

¿Cómo se transmiten estas enfermedades?

Todas las formas de las enfermedades de Tay-Sachs y de Sandhoff son hereditarias. La enfermedad de Tay-Sachs es causada por mutaciones en un gen del cromosoma 15 que codifica la enzima hex A; la enfermedad de Sandhoff es causada por mutaciones en un gen del cromosoma 5 que codifica la enzima hex B. Ambas enfermedades son transmitidas por padres portadores de una de estas mutaciones. El portador no desarrolla la enfermedad. Sin embargo, cuando ambos padres son portadores

  • Existe una probabilidad del 25 por ciento (1 en 4) de que cualquiera de sus hijos herede una mutación del gen de cada uno de sus padres y desarrolle la enfermedad.
  • Existe una probabilidad del 25 por ciento (1 en 4) de que el niño herede el gen normal de cada uno de sus padres. El niño no desarrollará la enfermedad ni será portador.
  • Existe una probabilidad del 50 por ciento (2 en 4) de que el niño herede un gen normal y uno anormal. El niño no desarrollará la enfermedad pero será portador como lo son sus padres.

Si sólo uno de los padres es portador del gen, ninguno de sus hijos tendrá la enfermedad, pero todos tendrán una probabilidad del 50 por ciento de heredar la mutación del gen y ser portadores. Normalmente se realiza una prueba de detección a los portadores antes o durante el embarazo en el caso de adultos pertenecientes a grupos en riesgo.

¿Pueden estas enfermedades diagnosticarse antes del nacimiento del bebé?

 Sí. Mediante las pruebas prenatales llamadas amniocentesis y muestra de la vellosidad coriónica (CVS, por sus siglas en inglés) es posible diagnosticar estas enfermedades antes del nacimiento. En la amniocentesis, que generalmente se practica entre las semanas 15 y 20 del embarazo, el médico inserta una aguja en el abdomen de la madre para tomar una muestra del líquido amniótico que rodea al feto. Este líquido contiene células fetales que son analizadas para detectar la presencia de hex A (en el caso de la enfermedad de Tay-Sachs) o de hex B (en el caso de la enfermedad de Sandhoff). En la muestra del villus coriónico, que se realiza por lo general entre las semanas 10 y 12 del embarazo, el médico toma una muestra de las células de la placenta en desarrollo ya sea mediante un tubo delgado insertado en la vagina o bien insertando una aguja en el abdomen de la madre. La placenta contiene células que son genéticamente idénticas a las del feto, las que son analizadas para determinar la presencia de la enzima.

Si las pruebas prenatales detectan que sólo falta la enzima hex A, el bebé tendrá la enfermedad de Tay-Sachs clásica. Si faltan las dos enzimas (hex A y hex B), el bebé tendrá enfermedad de Sandhoff clásica. En un pequeño número de casos, el médico puede indicar la realización de pruebas genéticas basadas en el ADN para detectar mutaciones en el gen hex A o en el gen hex B que causan las formas de aparición tardía de las enfermedades. Este tipo de pruebas permite determinar si el feto tiene la forma clásica o de aparición tardía de la enfermedad y, en algunos casos, el nivel de gravedad de la enfermedad que sufre.

Algunos centros médicos han comenzado a ofrecer pruebas genéticas a las parejas portadoras que se someten a fertilización in vitro. En este proceso se extraen los óvulos de los ovarios de la mujer y se fertilizan en un laboratorio con el esperma de su pareja. Estas pruebas, llamadas pruebas genéticas pre-implantación, analizan los embriones para detectar enfermedades genéticas y sólo se implantan en la madre aquellos que sean sanos.

Las parejas que son portadoras del gen de Tay-Sachs o del gen de Sandhoff, o aquellas que puedan estar bajo un mayor riesgo debido a su origen étnico o historial médico familiar, pueden hablar con un asesor en genética. Estos profesionales de la salud les ayudan a las familias a entender lo que se sabe acerca de las causas de los defectos de nacimiento y las probabilidades de que ocurra uno de estos defectos en un embarazo. También ayudan a guiar a las familias en el proceso de hacerse una prueba. Los asesores en genética pueden referir a las personas a especialistas médicos y a grupos de apoyo adecuados en el comunidad. El asesoramiento en genética está disponible en la mayoría de los centros médicos y los hospitales afiliados a una escuela de medicina. Para encontrar en su área a un asesor en genética, las personas pueden preguntarle a su proveedor de cuidado de la salud.

¿Apoya March of Dimes la investigación sobre las enfermedades de Tay-Sachs y Sandhoff?

Sí. Becarios de March of Dimes ayudaron a identificar las mutaciones en el gen hex A responsables de causar las formas tardía de la enfermedad Tay-Sachs. Información sobre mutaciones especificas permiten hacer mejores diagnósticos y pruebas para identificar portadores para todas las formas de esta enfermedad.
Otros investigadores subvencionados por March of Dimes hoy en día están tratando de desarrollar tratamientos con medicamentos desarrollar un tratamiento con medicamentos para impedir la producción de ciertas sustancias grasas que se acumulan y dañan las células cerebrales en las personas afectadas con Tay-Sachs o Sandhoff. Este enfoque puede eventualmente evitar la pérdida del funcionamiento del sistema nerviosos central y las muertes tempranas asociadas con estas enfermedades.

Referencias 

  1. National Tay-Sachs and Allied Diseases Association, Inc. Tay-Sachs Disease (Classical Infantile Form), consultado 30 de enero de 2006, www.ntsad.org.
  2. Online Mendelian Inheritance in Man. Sandhoff Disease #268800. Actualizado 12 de octubre de 2005, www.ncbi.nlm.nih.gov.
  3. Online Mendelian Inheritance in Man. Tay-Sachs Disease #272800. Actualizado 7 de mayo de 2002, www.ncbi.nlm.nih.gov.
  4. National Tay-Sachs and Allied Diseases Association, Inc. Late Onset Tay-Sachs Disease, consultado 30 de enero de 2006, www.ntsad.org.
  5. Chicago Center for Jewish Genetic Disorders. Tay-Sachs Disease, actualizado 10 de enero de 2003, www.jewishgeneticscenter.org.
  6. Desnick, R., y Kaback, M. (eds.). Tay-Sachs Disease. Academic Press, Advances in Genetics, volumen 44, octubre de 2001.
  7. Patterson, M.C. y Johnson, W.G. Lysosomal and Other Storage Diseases, in: Rowland, L.P. (ed.), Merritt's Neurology 11° edición, Philadelphia, Lippincott, Williams & Wilkins, 2005.
  8. Bembi, B., et al. Substrate Reduction Therapy in the Infantile Form of Tay-Sachs Disease. Neurology, volumen 66, enero de 2006, págs. 278-280.
  9. American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Screening for Tay-Sachs Disease. ACOG Committee Opinion, volumen 318, octubre de 2005.

Actualizado en julio del 2006